Con la llegada del otoño, la Costa del Sol cambia de ritmo y los mercados locales renuevan su oferta. Consumir productos de temporada no solo es una elección sostenible, sino la forma más eficaz de aportar al cuerpo los nutrientes que necesita para adaptarse a los meses más frescos.
A continuación, repasamos algunos de los alimentos más representativos del otoño en el sur y sus principales beneficios.
Granadas: el antioxidante natural Es una de las frutas más características de esta época en la región. Las granadas son ricas en vitamina C y polifenoles. Su consumo regular ayuda a reducir el estrés oxidativo y fortalece el sistema inmunológico de cara al invierno.
Cítricos del Valle del Guadalhorce El otoño marca el inicio de la temporada de los cítricos en Málaga. Naranjas, limones y mandarinas locales aportan una dosis esencial de vitamina C, necesaria para mantener las defensas altas y ayudar a la recuperación de la piel tras la exposición solar del verano.
Boniatos y calabazas Estos vegetales de tonos cálidos son fundamentales en la despensa otoñal. Destacan por su alto contenido en betacarotenos (vitamina A) y fibra. Aportan energía sostenida y resultan muy reconfortantes en platos asados o cremas, favoreciendo al mismo tiempo una buena digestión.
Castañas del Valle del Genal Un clásico del interior de la provincia que llega a la costa en esta época. A diferencia de otros frutos secos, las castañas tienen un bajo contenido en grasa y son ricas en hidratos de carbono complejos. Proporcionan energía de liberación lenta y son una excelente fuente de fibra.
Aceite de Oliva Virgen Extra de cosecha temprana El otoño es el momento de la primera prensada de la aceituna en Andalucía. Este AOVE de color verde intenso es el que contiene la mayor concentración de polifenoles y antioxidantes. Funciona como un potente antiinflamatorio natural y es el pilar básico para mantener una salud cardiovascular óptima.
El bienestar diario La gastronomía del sur es un reflejo directo de su entorno. En Higuerón West, priorizar el producto local y de proximidad forma parte de un estilo de vida consciente, donde cuidar la alimentación es el primer paso para asegurar el bienestar físico y mental en cualquier época del año.


